Leones del Caracas

Es un equipo de béisbol de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional. Desde su creación ha tenido por sede el Estadio Universitario de Caracas en la Universidad Central de Venezuela.

Su nombre proviene del nombre oficial de la ciudad de Caracas Santiago de León de Caracas—, que le asignó Diego de Losada al fundarla en 1567. Por consiguiente, en el escudo representativo de la ciudad de Caracas aparece un león como símbolo. Es el equipo más ganador de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional con 20 campeonatos en total, además de ser uno de los equipo más populares de Venezuela.

Historia del Equipo

La historia del club tiene sus origenes con la compra de la compañía de licores Cerveza Princesa por parte de la empresa Cerveza Caracas en 1942. Princesa poseía una franquicia en el béisbol venezolano con el mismo nombre, pero su sede se encontraba Maiquetía, ubicada en el actual Estado Vargas. El equipo Princesa disputó su último partido el 7 de mayo de 1942. Así el 11 de mayo de ese año Cervecería Caracas debuta en el torneo de la primera división del béisbol en la temporada 1942/1943, ante el equipo Los Criollos en Puerto Cabello. El equipo fue conducido por el manager Alejandro Carrasquel. El 5 de abril de 1942 deciden adquirir el Estadio de San Agustín para el club, renombrándolo Estadio Cerveza Caracas, ubicado en la Parroquia San Agustín, muy cerca del centro histórico de Caracas.

El equipo lograría conseguir dos títulos hasta que en 1945 deciden junto con los Navegantes del Magallanes, los Sabios del Vargas y Patriotas de Venezuela crear la Liga Venezolana de Béisbol Profesional. Cervecería Caracas se caracterizó desde su fundación por sólo contar con jugadores venezolanos, pero el 29 de diciembre de 1950 se decidió dejar atrás esa política del club al contratar al primera base y jardinero Maurice Mozzali y al receptor Lester Fusselman. En esta nueva etapa de la pelota profesional Cervecería Caracas consigue 3 títulos de la LVBP con José Antonio Casanova como manager hasta 1952.

El Club cambia de nombre y de dueños el 8 de Agosto de 1952, luego de que el publicista y locutor deportivo Pablo Morales le comprara la divisa Cervecería Caracas, C.A. a Martín Tovar Lange por Bs 75.000,00 bolivares para convertirse en el único propietario. El mismo, Pablo Morales, le cambiaría el nombre por “Leones del Caracas” siendo su fundador, y se mantendría como único dueño hasta poco antes de morir (1970) cuando incluyó a Oscar Prieto como socio legal. El 17 de octubre de 1952 debuto en el recién construido Estadio Universitario de Caracas.

El 19 de noviembre de 1952 Dick Starr, primera estrella extranjera en la lomita de los melenudos, propinó el primer blanqueo de la divisa ante sus eternos rivales, los Navegantes del Magallanes, en victoria de 7-0. Starr aceptó sólo cuatro hits. Caracas finalizó campeón en la temporada 1952-53 de la mano del manager Martín Dihigo.

Ya en la campaña 1953-54, el ídolo Alfonso Carrasquel ligó, el 19 de diciembre de 1953, cuadrangular con las bases llenas ante el lanzador Jim Singleton del Gavilanes; dicha conexión fue el primer Grand Slam conectado por un jugador caraquista. Por su parte, Ray Murray apareció como el primer león en conectar dos jonrones en un juego durante la jornada del 17 de enero de 1954. Fue ante los envíos del lanzador Thomton Kipper de Pastora de Occidente.

Entre los hitos más importantes estuvo el del 23 de noviembre de 1961, cuando Víctor Davalillo propinó 14 ponches y llevó a la victoria al Caracas 2-1 sobre Pampero.Dicha cantidad de abanicados es cifra tope para un criollo.

Durante la 65-66, Lew Krausse impuso una nueva marca de ponches en un juego, al abanicar a 21 toleteros de los Cardenales de Lara el 3 de noviembre de 1965. De esa cifra, diez se produjeron en forma consecutiva. Krause estableció un tope de blanqueos en una campaña (6) junto a Marcelino López, quien lanzaba con Tiburones de La Guaira. Por si fuera poco, fue también colíder en triunfos con 12; también al lado de López.

Por su parte, el 15 de diciembre de 1970, Víctor Davalillo golpeó, por tercera vez en su carrera, cinco hits ante los Navegantes del Magallanes.

Durante la 71-72, Caracas impuso una lo que fue una nueva marca en el béisbol venezolano al ligar, el 18 de noviembre de 1971, 26 inatrapables ante los Navegantes del Magallanes. Los Leones ganaron ese juego 22 por 9.

El 6 de enero de 1973, el lanzador Urbano Lugo padre se cubrió de gloria al dejar sin hits ni carreras a los Tiburones de La Guaira, convirtiéndose en el primer criollo en lograr esta hazaña. Fue en un encuentro donde jugaron peloteros nativos, aunque no dejó de tener importancia. Caracas logró el título en esa temporada, bajo la batuta de Oswaldo Virgil, al superar el 28 de enero de 1973 al equipo Aguilas del Zulia 4-3. De esa manera, conquistaron su séptimo gallardete.

En la zafra 74-75, Víctor Davalillo ratificó que estaba predestinado para hacer historia en la liga. El 5 de noviembre de 1974, ante los Navegantes del Magallanes, ligó su hit número mil en el profesional. Dicha conexión se produjo en el Leones del Caracas crecía a medida que transcurrían las temporadas. No sólo aumentó la cosecha de más trofeos, sino también se inició el camino de una dupla que muchos recordarán como la mejor; esa que conformara Víctor Davalillo y César Tovar. Asimismo, Regino Otero asumió las riendas del equipo durante 8 temporadas y mostró, desde ese entonces, sus cualidades como manager ganador a toda prueba.

No se puede dejar de lado la presencia de importantes jugadores como Pete Rose, José Tartabull, Tony Curry, Ken Harrelson, Jim “El Bagre” Hunter, Dagoberto Campaneris, Diego Seguí, Luis Tiant, Howie Reed, Dwayne Murphy, Gonzalo Márquez, Teodoro Obregón, Aurelio Monteagudo, Dámaso Blanco y Luis Peñalver, quienes le dieron prestigio al uniforme melenudo.

Entre los hitos más importantes estuvo el del 23 de noviembre de 1961, cuando Víctor Davalillo propinó 14 ponches y llevó a la victoria al Caracas 2-1 sobre Pampero. Dicha cantidad de abanicados es cifra tope para un criollo.

En la temporada 1961-62, el cubano José Joaquín Azcúe ganó el liderato de carreras remolcadas de la temporada y se convirtió en el primer caraquista en hacerlo. En esa misma justa, exactamente el 4 de febrero de 1962, los Leones se impusieron 7-4 a Oriente y consiguieron su tercera corona en el béisbol venezolano. El 27 de enero de 1963, durante la campaña 62-63, Víctor Davalillo bateó de 4-1 ante los Tiburones de La Guaira para dejar promedio de .400. De esta forma se convirtió en el segundo jugador en lograrlo en la Liga, desde que lo hiciera Pablo García en 1946.

Durante el juego del 3 de noviembre de 1963, en plena temporada 63-64, el infield de los Leones del Caracas realizó el primer triple play en su historia frente a los Industriales de Valencia.

En ese mismo campeonato, el 5 de febrero de 1963, fue un día de duelo entre serpentineros cubanos. Orlando Peña sólo permitió cinco hits y una rayita para vencer a Luis Tiant y sus Industriales de Valencia. Este cotejo sirvió para obtener el cuarto título de la escuadra capitalina durante esa movida temporada.

Ya en la 64-65, Ken Rowe se convirtió en el primer serpentinero en lograr dos victorias en un mismo día en Venezuela. Dichos lauros los obtuvo sobre los Industriales de Valencia el 24 de enero de 1965. Al día siguiente, Caracas le ganó 21-5 al Magallanes. En ese encuentro los Leones impusieron una marca para entonces de 25 imparables.

Durante la 65-66, Lew Krausse impuso una nueva marca de ponches en un juego, al abanicar a 21 toleteros de los Cardenales de Lara el 3 de noviembre de 1965. De esa cifra, diez se produjeron en forma consecutiva. Krause estableció un tope de blanqueos en una campaña (6) junto a Marcelino López, quien lanzaba con Tiburones de La Guaira. Por si fuera poco, fue también colíder en triunfos con 12; también al lado de López.

El 12 de febrero de 1967, en la zafra 66-67, Paulino Casanova despachó cuadrangular ante Graciliano Parra de los Tiburones de La Guaira, en una séptima entrada de once rayitas que al final decretaron la victoria ante los litoralenses y el quinto campeonato de la liga.

El 3 de enero de 1968, durante la 67-68, Víctor Davalillo empujó 7 rayitas para implantar la marca del club en temporada regular en aquel entonces. Por su parte, el 4 de febrero de 1968, Gonzalo Márquez remolcó 8 carreras en un juego de play off, igualando la marca de la Liga impuesta por Marvin Williams en 1946.

En la misma zafra, los lanzadores cubanos Luis Tiant y Diego Seguí se adueñaron de la triple corona del pitcheo. Tiant fue líder en victorias (12) y ponches (111), mientras que Seguí capturó el primer puesto en efectividad con 1.34.

El 5 de febrero de 1968, Caracas, apoyado en la lomita por Diego Seguí, venció a los Tigres de Aragua 5-3 y retuvo su corona, la sexta del equipo en el béisbol venezolano y la segunda consecutiva.

Al comienzo de la temporada 68-69, Howie Reed dejó sin imparables ni carreras a los Navegantes del Magallanes durante el juego del 24 de octubre de 1968. Fue el tercer no hit no run en Venezuela.

En la campaña 69-70, Pompeyo Davalillo se había estrenado como manager del conjunto capitalino y siguió hasta la 71-72. Pese a que logró llegar dos veces a la semifinal, no pudo pasar a la serie final.

Varios fueron los hechos que destacar este tiempo. El 6 de noviembre de 1970, Caracas disparó 23 indiscutibles para derrotar al Magallanes 13-1. Octavio Rojas, Víctor Davalillo, César Tovar, Larry Howard y Rich Scheimblum conectaron tres hits cada uno. Por su parte, el 15 de diciembre de 1970, Víctor Davalillo golpeó, por tercera vez en su carrera, cinco hits ante los Navegantes del Magallanes.

Durante la 71-72, Caracas impuso lo que fue una nueva marca en el béisbol venezolano al ligar, el 18 de noviembre de 1971, 26 inatrapables ante los Navegantes del Magallanes. Los Leones ganaron ese juego 22 por 9.

En la temporada 72-73, Antonio Armas conectó el primero de sus 97 jonrones en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional. Fue el 4 de noviembre ante el derecho Ken Forsch de los Tiburones de La Guaira. La bola cayó en las gradas del jardín izquierdo.

De igual manera, es destacable lo hecho por Jesús Marcano Trillo, Diego Seguí y Joe Ferguson, quienes dispararon 3 jonrones no consecutivos en el cuarto episodio del juego ante Tiburones de La Guaira (15 de noviembre de 1972), que se constituyó en una marca para el Caracas en su momento.

El 6 de enero de 1973, el lanzador Urbano Lugo padre se cubrió de gloria al dejar sin hits ni carreras a los Tiburones de La Guaira, convirtiéndose en el primer criollo en lograr esta hazaña. Fue en un encuentro donde jugaron peloteros nativos, aunque no dejó de tener importancia. Caracas logró el título en esa temporada, bajo la batuta de Oswaldo Virgil, al superar el 28 de enero de 1973 al equipo Aguilas del Zulia 4-3. De esa manera, conquistaron su séptimo gallardete.

Uno de los más recordados jugadores extranjeros, Pete Koegel, disparó entre el 7 y 8 de diciembre de 1973, en plena temporada 73-74, dos jonrones con las bases llenas, para igualar a Billy Queen (53-54) como los únicos dos jugadores con partidos consecutivos conectando grand slams. Otra fecha para recordar fue el 8 de diciembre de 1973, cuando César Tovar disparó cinco incogibles en un mismo juego; la única vez que lo hizo en su carrera.

Koegel volvió a ser protagonista el 12 de enero de 1974, al conectar seis hits para igualar la marca de la Liga. En ese cotejo remolcó seis para dejar un nuevo registro de impulsadas en una campaña con 65.

En la zafra 74-75, Víctor Davalillo ratificó que estaba predestinado para hacer historia en nuestra liga. El 5 de noviembre de 1974, ante los Navegantes del Magallanes, ligó su hit número mil en el profesional. Dicha conexión se produjo en el cuarto inning.

Después de una ausencia en la 75-76, tras fusionarse con los Tiburones de La Guaira en lo que fue la recordada divisa Tibuleones de Portuguesa, Caracas volvió a la acción en la 76-77. El 23 de noviembre de 1976, Antonio Armas despachó dos cuadrangulares ante el conjunto de las Aguilas del Zulia. Fue la primera ocasión de las ocho veces que lo lograría en Venezuela.

Otro de los capítulos más importantes en la historia de los Leones y de la Liga de Béisbol Profesional se inició el 26 de noviembre, cuando Adrian Garrett inició su cadena de 28 partidos conectando al menos un hit, al batear de 4-2 ante Paul Reuschell de los Navegantes del Magallanes. Mientras tanto, el 21 de diciembre de 1976, Jesús Marcano Trillo completó 262 lances sin error defendiendo la segunda almohadilla. De esta forma fijó marca en la Liga.

Garrett empató el récord dejado por Henry Schenz de 27 juegos con al menos un hit durante el choque del 2 de enero de 1977. Dicho tope tenía 24 años de vigencia. Fue así como el 4 de enero, el estadounidense le disparó un sencillo al centro al serpentinero Brian Abraham de los Cardenales de Lara para imponer una nueva marca en la Liga de más juegos consecutivos dando de hit con 28 en una temporada.

Uno de los protagonistas de la campaña 77-78 fue Antonio Armas. El 4 de enero de 1978 le conectó jonrón a Juan Quiroz de los Navegantes del Magallanes, para así sumar el número 12 y derribar la marca de más cuadrangulares en una temporada para un criollo en poder de Luis “Camaleón” García. Luego, el 15 de enero de ese mismo año, anotó una carrera ante los Navegantes, para llegar a 62 en la zafra, cifra tope en el béisbol venezolano. El 27 de enero de 1978 Leon Roberts, Baudilio Díaz y Gonzalo Márquez golpearon jonrones no consecutivos ante Aguilas del Zulia en el sexto inning; primera vez que se logra esta hazaña en una final. Ante este mismo equipo, los Leones del Caracas consiguieron su octava corona de por vida, cuando ganaron 5-0 en el último de la final, con Pablo Torrealba destacándose en la lomita y Antonio Armas con un jonrón en la ofensiva.

En la campaña 79-80, la última de la década, Felipe Rojas Alou llevó nuevamente al equipo hacia el título. Sin embargo, un poco antes, el 23 de octubre de 1979, Baudilio Díaz iniciaba el camino al récord de más jonrones en una temporada al dar el primero de la justa.

El 7 y 10 de noviembre de ese año, Dwayne Murphy disparó sendos jonrones saliendo del banco ante Zulia y La Guaira respectivamente, para igualar la marca de más vuelacercas como emergente en una temporada. El 10 de enero de 1980 los Leones del Caracas derrotaron a sus eternos rivales 16 carreras por 2, para de esta manera llegar a 14 victorias sin derrota ante los valencianos en la serie particular, marca hasta ahora insuperable en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional.

En esa misma campaña histórica, concretamente el 12 de enero de 1980, ante los envíos de Aurelio Monteagudo de La Guaira, Baudilio Díaz disparó su jonrón número 20 de la campaña. Con dicha conexión, el receptor mirandino implantó un récord hasta ahora vigente. Finalmente, El 29 de enero de 1980, Caracas conquistó su noveno gallardete de la Liga al vencer a los Cardenales de Lara 5-2.

La temporada 80-81 significó la segunda conquista consecutiva del título lograda por Caracas, para de esa manera igualar lo hecho entre la temporada 1966-67 y 67-68, cuando también se anexaron sendas coronas. Fue el 26 de enero de 1981, gracias al trabajo combinado desde el montículo de Tony Brizzolara y Craig Eaton, aunado a un jonrón de Antonio Armas, que Caracas venció a Lara 4-3, para sumar su décimo campeonato en Venezuela. Fue primera vez que el conjunto de la Capital barrió una serie decisiva.

Cabe destacar que el 18 de diciembre de 1981 (en la ronda regular), Armas disparó su vuelacercas número 64, con el que desbancó a Luis “Camaleón” García, quien poseía el tope de por vida en este departamento (63). Se lo dio a Bill Caudill de Magallanes en el estadio Universitario.

El equipo Leones del Caracas se consolidó como el mayor ganador en la historia de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional y no sólo eso: se anexó otro éxito en su trajinar al obtener el título de la Serie del Caribe, bajo el mando de Alfonso Carrasquel y el solvente respaldo de los ídolos Antonio Armas, Baudilio Díaz, Gonzalo Márquez, Dave Henderson, Steve Sax, entre otros.

Por primera vez en la historia de la LVBP, un equipo logra anidar tres gallardetes al hilo en la misma cantidad de temporadas consecutivas. Los Leones del Caracas, con el “Chico” Carrasquel como manager, clasificaron a la semifinal en un juego extra realizado ante los Tigres de Aragua. De esa manera pasaron a la final ante los Cardenales de Lara y el 25 de enero de 1982 vencieron a los plumíferos 4-3, apoyados en un solvente trabajo de Ubaldo Heredia desde la lomita, para anexar el cetro número 11 en la historia de los capitalinos.

En esta recordada temporada podemos mencionar algunos pasajes importantes como el protagonizado por Dave Henderson, Antonio Armas y Jim Maler, quienes dispararon cuadrangulares no consecutivos en una entrada. Dicha hazaña -que igualó lo hecho el 15 de noviembre de 1972- se logró el 17 de noviembre de 1981 en Valencia contra el Magallanes.

También, el 4 de diciembre, el lanzador importado Tom Dixon logró su victoria consecutiva número 19 al superar a los Cardenales de Lara. Dicha cifra es récord de la liga. Viajaron a Hermosillo, México, y se trajeron de vuelta el trofeo de la Serie del Caribe.

Por otra parte, en la semifinal de la campaña 82-83, Kevin Bass dejó su nombre en los libros de records. Fue el 16 de enero de 1983 cuando bateó de 5-3 con dos jonrones, uno de ellos un grand slam, para impulsar ocho rayitas. Con esta cifra igualó el récord de fletadas para postemporada. Gracias al trabajo de Bass, Caracas accedió a la final ante los Tiburones de La Guaira.

Cuatro temporadas pasaron para que los Leones del Caracas reconquistaran un título. En la zafra 86-87, en una serie final inolvidable, vencieron a los aguerridos Tiburones de La Guaira en cuatro juegos.

Pero antes, el inolvidable Víctor Davalillo conectó, el 5 de diciembre de 1986, un sencillo al jardín derecho ante el zurdo Félix León, para así alcanzar su hit número 1.500 en el béisbol profesional venezolano.

Cabe destacar que el 7 de enero de 1987, Dwight Taylor alcanzó su octavo imparable en forma consecutiva para igualar la cifra tope en Venezuela. Por su parte, Donell Nixon, otro de los importados de esa justa, se estafó cuatro almohadillas ante los Tigres de Aragua para romper la marca de más bases estafadas en una campaña que estaba en poder de Jeff Stone (Aguilas del Zulia) con 43.

Otro pelotero que dejó un grato recuerdo en este campeonato fue Ubaldo Heredia, quien el 10 de enero lanzó cuatro entradas para dejar efectividad de 1.08, fijando de esta forma una marca para serpentineros criollos.

En el juego que le dio el título a los Leones del Caracas, el duodécimo de su historia, Urbano Lugo Jr. propinó un no hit no run a los Tiburones de La Guaira el 24 de enero de 1987. Sin duda alguna, una de las mejores victorias en la pelota rentada nacional.

Por tercera vez, Caracas logró obtener dos coronas consecutivas. La temporada 87-88 fue propicia para ello; siempre con el decidido apoyo de Antonio Armas, Andrés Galarraga, Jesús Alfaro y Ubaldo Heredia. Fue el 31 de enero de 1988, cuando con un jonrón de tres carreras de Antonio Armas, los Leones derrotaron a los Tigres de Aragua para obtener su cetro número 13 del béisbol venezolano. Precisamente, en esta justa Omar Vizquel se consolidó como el campocorto de los Leones, gracias a una solvente actuación con su guante y madero.

En la temporada 88-89, los Leones implantaron una marca en lo que a triunfos consecutivos se refiere. El 15 de noviembre de 1988, el conjunto melenudo se impuso 7-2 a los Cardenales de Lara, con Urbano Lugo en el montículo, para así iniciar la racha hasta el 8 de diciembre. Fue así como quedó el registro en 18 lauros al hilo, después que Ubaldo Heredia y Jay Baller blanquearan a los Navegantes del Magallanes 1-0.

El quinto cetro de la década lo conquistaron los Leones en la 89-90. Después de llegar en el tercer puesto durante la ronda eliminatoria, en el “todos contra todos” semifinal, Caracas quedó en el primer puesto y disputó la final con los Cardenales de Lara. El 31 de enero de 1990, con un cuadrangular de Antonio Armas, vencieron a los larenses 5-3 y de esta forma obtuvieron su campeonato número 14. En la mayoría de los casos, lo positivo en los Leones del Caracas fue siempre la capacidad de renovar sus filas de peloteros estrellas. Fue una era en la que Phil Regan dirigió al equipo en ocho oportunidades, convirtiéndose también en un importante hombre de béisbol, cuyo aporte al conjunto capitalino fue vital. En la campaña 90-91, Brent Knackert culminó como el líder en efectividad con 0.92, convirtiéndose en apenas el cuarto serpentinero en lograr porcentaje de carreras limpias aceptadas menor a uno. Los otros fueron Jim Owens de Oriente (0.90), Mel Queen de los Tigres (0.76) y Mike Hedlund de La Guaira (0.75).

En la memoria de los aficionados está fija la temporada 93-94, pues fue la primera vez en que los “eternos rivales” del profesional venezolano, Navegantes del Magallanes y Leones del Caracas, disputaron el cetro. Antes de ese importante episodio, el 22 de noviembre de 1993, Bob Abreu conectó de 7-5 para convertirse en el pelotero número 15 de la franquicia en batear cinco imparables en un desafío. Al día siguiente, el jardinero Jorge Uribe emulaba al “Come dulce” al disparar la misma cantidad de hits. También lo hizo Roger Cedeño el 17 de diciembre de ese mismo año, para así ser el número 17 en lograrlo.

Durante siete emocionantes encuentros, tanto Caracas como Magallanes se tranzaron en una guerra sin cuartel en busca de un gallardete que significaba más que eso. Al final, Magallanes se llevó los honores.

Uno de los astros del Caracas, Urbano Lugo Jr., alcanzó en la zafra 94-95 las 50 victorias de por vida. Fue el 18 de diciembre de 1994, cuando el diestro falconiano blanqueó a los Petroleros de Cabimas y se ubicó en el tercer puesto entre los serpentineros de la franquicia con mayor número de conquistas detrás de Diego Seguí y Luis Peñalver.

En esta misma temporada, Caracas recuperaba su sitial y pudo vengarse de Magallanes, cuando el 20 de enero, en un segundo juego extra por el pase a la final, se impusieron a los turcos 5-4. De esta manera, disputó el título con Aguilas del Zulia con la decidida intervención de Omar Vizquel y bajo el mando de Pompeyo Davalillo, quien había sustituido a Phil Regan a inicios del torneo. El 29 de enero Calvin Jones y Ugueth Urbina, en calidad de relevistas, detuvieron a la ofensiva de los zulianos y los Leones se impusieron en el sexto juego de la final con marcador de 5-2. Fue la diadema número 15 para la tropa capitalina.

Otro hecho que destacar fueron las 40.1 entradas consecutivas sin permitir carreras que logró el diestro Jesús Hernández el 9 de diciembre de 1995, en plena justa 95-96. De esta manera, fijó un récord en la liga.

Por otro lado, Omar Daal se convirtió en el primer serpentinero de los Leones en llegar a diez o más triunfos en un año desde que lo hicieron Diego Seguí y Howe Reed en la 68-69, al derrotar el 28 de diciembre de 1995 a los Caribes de Oriente, que significó su décima victoria de la temporada. Mientras tanto, el pitcher Ronnie Sorzano se convirtió en el Novato del Año, luego de concluir la ronda eliminatoria con marca de 5-2 y 1.36 de efectividad. La designación se dio a conocer el 12 de enero de 1996.

Daal se hizo merecedor, en el campeonato 96-97, del premio Pitcher del Año, al dejar balance de 9-1 con 1.49 de efectividad y 64 ponches. En esa misma justa, se realizó la segunda final entre Caracas y Magallanes. Nuevamente, la balanza se inclinó a favor de los carabobeños, esta vez 4 juegos por 1. Los Leones estuvieron dos veces más en la final, con Cardenales de Lara como principal oponente. En la 97-98, finalizaron en el segundo puesto de la División Oriental y pudieron pasar a la serie decisiva tras dejar balance de 12-4 en la semifinal. No obstante, Lara se llevó el trono bajo la dirección de Omar Malavé.

En la 98-99, una nueva oportunidad se abría para los melenudos. Pudieron alcanzar, de igual manera, el “todos contra todos” semifinal y pasaron al ganar 10 y perder 6 choques. No obstante, cayeron por segunda ocasión ante Lara en 6 juegos.

En la última campaña del siglo XX, Caracas no pudo clasificar, por primera vez desde la justa 92-93, a la postemporada. En una temporada signada por una cadena de 11 derrotas consecutivas y un despido de manager (John Stearns), el conjunto leonino llegó en el último puesto de la División Oriental con récord de 20-42. El año 2000 no simplemente fue un cambio de siglo sino que también fue el comienzo de un cambio de dueños para la divisa, ya que el Presidente del equipo, Pablo Morales Chirinos, su hermano Gonzalo Morales Chirinos y su sobrino Gustavo Morales Morales (en representación del resto de sus hermanos y sobrinos; herederos todos del patrimonio de su padre, el fundador Pablo Morales), junto con Oscar Prieto Parraga (socio y heredero también junto a sus hermanos) tras una prolongada negociación venden la totalidad de los derechos del equipo a la Organización Cisneros dirigida por el magnate Gustavo Cisneros. Cisneros, en la rueda de prensa de la compra del equipo anuncia a la fanaticada revolucionar la forma en que se venía dirigiendo un club de béisbol en Venezuela, en años siguientes se abrió la primera tienda exclusiva referente al equipo, que incluiría en sus servicios vender las localidades para los partidos. Ya entre los años de 1998 a 2000 el “Caracas” había renovado su imagen (logotipos y uniformes) por sugerencia y autoría de uno de sus socios, Jesús G. Morales Morales, quien propuso e impulsó la idea de desarrollar al máximo el fértil negocio que representan los suvenires en el deporte profesional a nivel mundial, y que no se le había prestado la suficiente atención hasta ese momento en Venezuela. En esos años, él incrementó la cantidad y variedad, a la vez que mejoró la calidad de estos; luego la Organización Cisneros (OC)al disponer de grandes capitales, ha podido ir desarrollando con mayor celeridad esa idea original.

El presidente de la OC, Gustavo Cisneros, anunció oficialmente la compra ante los medios de comunicación y demás invitados especiales, no sin antes resaltar la importancia de tener dentro del grupo un equipo cuyo principal alimento son los aficionados. De esta manera, se conformó una nueva estructura en la que las áreas deportivas y de negocios se manejan al estilo de las grandes ligas.

La primera temporada del siglo XXI (2001-2002) logró aglutinar a importantes figuras criollas como Bob Abreu, Omar Daal, Roger Cedeño, Ugueth Urbina, Alex González y Wiklenman González, quienes se habían consolidado en las mayores. En esa oportunidad, Antonio Alvarez conquistó el título de bateo con average de .359, el duodécimo en la historia de los Leones. Además, empató el registro de 8 hits en apariciones legales consecutivas, en el período comprendido entre el 2 y 6 de diciembre de 2000.

Por tercera ocasión, al menos dos bateadores alcanzaron en una misma campaña 10 o más jonrones. Bob Abreu (11), y Morgan Ensberg (10), emularon a la pareja conformada por Baudilio Díaz y Dwayne Murphy (en la 79-80 con 20 y 12, respectivamente) y al trío que en la 81-82 también hizo historia: Díaz (13), Antonio Armas (10) y Leonardo Hernández (10).

La campaña 2001-2002 también fue prodigiosa, pese a una tercera eliminación. El jardinero Jason Lane fue parte de una histórica jornada en la que sonó 3 cuadrangulares y remolcó 8 anotaciones. Fue el 6 de diciembre en el segundo juego de una doble tanda, en la que todas las carreras las produjo el pelotero estadounidense. El mismo Lane disparó 13 cuadrangulares, convirtiéndose en el decimosexto jugador de los Leones en conectar 10 o más vuelacercas en un torneo. Dax Norris, otro de los refuerzos de los capitalinos, hilvanó una cadena de 23 juegos consecutivos disparando al menos un inatrapable, para ponerse a poco de la marca establecida, en una temporada, por Adrian Garrett (de 28).

La temporada del 50 aniversario de los Leones del Caracas (2002-2003) fue inolvidable, pese a que no se completó la ronda eliminatoria. El conjunto capitalino terminó en el primer lugar de la División Oriental, con récord de 23-16, luego de tres campeonatos consecutivos sin ni siquiera alcanzar la segunda casilla. La incorporación de Tomás Pérez y Jackson Melián -quienes llegaron en cambio con Caribes de Oriente junto a Maicer Izturis- fue muy importante, al fortalecer la química que condujo acertadamente el dirigente Tim Tolman.

Otro torneo para recordar, la 2003-2004, Leones del Caracas logró su pase a la postemporada luego de una ausencia de 4 campañas en esta fase semifinal. Bajo el mando del estratega cumanés Omar Malavé, Caracas volvió registró de nuevo una récord positivo de 33-29 (.532), que provocó un triple empate en el primer lugar de la División Oriental junto a Caribes de Oriente y Tiburones de La Guaira.

El aporte del receptor Henry Blanco fue importante, pues con sus 11 jonrones y 51 empujadas, además de la ayuda dada a los lanzadores en su función de receptor, encaminó a los melenudos hacia la clasificación. Cabe destacar también la llegada del infielder [Marco Scutaro]] -proveniente de Pastora de Los Llanos junto al lanzador Alexander Lissir-, quien se hizo del título de bateo con .359 de average, convirtiéndose en el decimotercer jugador de los Leones en hacerlo.

En la campaña 2004-2005, los Leones del Caracas alcanzaron una final, algo que no lograban desde la zafra 98-99. Con un equipo batallador, fortalecido en muchos aspectos y nuevamente bajo la conducción del manager Omar Malavé, los melenudos disputaron con los Tigres de Aragua una reñida final que finalizó en el séptimo juego. El resultado no fue favorable al Caracas (por una carrera), pero quedó en evidencia las claras intenciones de capturar un gallardete. El récord logrado por los capitalinos fue de 39 triunfos y 22 derrotas (.639), el más efectivo desde la campaña 88-89 cuando el conjunto dirigido por el estadounidense Bill Plummer quedó en 39-21 (.650).

Uno de los ámbitos más importantes en esta oportunidad fue el poder exhibido por los Leones, al establecer una marca de 75 vuelacercas, dejando atrás la de 60 alcanzada en la temporada 1979-80. El jardinero Franklin Gutiérrez encabezó la producción al despachar 13 bambinazos, mientras que el infielder José Castillo anidó 10. Cabe destacar que fue la cuarta oportunidad en la historia del equipo que un par de toleteros superaran los 10 jonrones en un mismo torneo.

El Caracas tuvo en su grupo al Novato y Relevista de la temporada en las manos del zurdo Jesús Reina y del diestro Kevin Henthorne, respectivamente. Precisamente, en el cuerpo de relevista hubo muchas satisfacciones. Estuvieron a la altura de preservar juegos con un récord general de 22-7 y 3.75 de efectividad.

El esperado 16o título llegó después de 11 años en la 2005-2006. Con mucha inspiración y sorteando los altibajos, Leones del Caracas no sólo clasificó a la postemporada en una reñida División Oriental -quedó segundo con récord de 35-27-, sino que pasó a su segunda final consecutiva dejando atrás a su “eterno rival” Navegantes del Magallanes y ganándole a los Tigres de Aragua en 5 juegos, de los cuales los últimos ters fueron en el estadio Universitario.

Por si fuera poco, el Caracas también acabó con la sequía de 17 años sin que un equipo venezolano ganara una Serie del Caribe, pues se apoderó del trofeo de manera invicta en 6 juegos. El clásico realizado en las ciudades de Maracay y Valencia fue testigo del buen momento que vivió la divisa melenuda, dejando atrás al fuerte competidor de República Dominicana, Tigres de Licey.

Uno de las situaciones más particulares de la 2005-2006 fue la renuncia de Omar Malavé como manager, cuando estaba con registro de 21-22. El coach Carlos Subero asumió el mando y culminó con 14-5, marca que colocó a los melenudos en semifinal. Al final de la ronda eliminatoria, Caracas ganó 8 de los últimos 10 juegos y logró una seguidilla de 6 victorias. Por si fuera poco, en la fase semifinal, final y Serie del Caribe, el Caracas ganó 14 de sus últimos 15 compromisos.

Con el sabor de dos títulos logrados, el conjunto capitalino salió con mucho optimismo para el torneo 2006-2007. No obstante, los resultados no fueron los esperados. Se clasificó a la fase del Round robin en el segundo puesto de la División Oriental, aunque por primera vez los Leones pasan a la postemporada con récord negativo (29-33). En la fase previa a la final, los capitalinos tampoco tuvieron aciertos, pues por segunda vez en su historia dejaron un registro de 3-13 en este período semifinal.

El segunda base Marco Scutaro conquistó por segunda vez con el Caracas el título de bateo de la ronda eliminatoria con average de .367, logrando de esta manera darle a los Leones la decimocuarta corona en este departamento en su historia. Hubo, sin duda, muchas buenas noticias como la reaparición del jardinero Roger Cedeño (.316 Ave, 5 HR, 23 CI), mientras que el lanzador Renny Duarte -de regreso a su equipo original- se convirtió en un pitcher muy efectivo dentro del staff (4-2, 2.66 EFE en 14 JJ).

Sucedió en la campaña pasada, hubo un cambio de manager. El antiguo receptor Carlos Hernández suplantó a Carlos Subero el 21 de noviembre, luego que Caracas tenía récord de 11 triunfos y 21 reveses. Hernández dejó, al final, balance de 18-12 que le sirvió para acceder a la semifinal.

En la temporada 2007-2008, la Liga cambió de formato y se jugó, nuevamente, un “todos contra todos” en la ronda eliminatoria de 63 juegos. En esta oportunidad, los Leones no entraron en la postemporada, al finalizar en el sexto puesto -igualado con los Navegantes del Magallanes- con récord de 29-34. Si bien los melenudos ganaron nueve de sus últimos 15 juegos y estuvieron muy cerca de obtener el boleto a la semifinal, se quedaron cortos y pagaron el precio de un mes de octubre con foja de 6-11.

El versátil José Castillo conquistó el título de bateo -el decimoquinto cetro en este renglón para los leoninos- con average de .386 (207-80), para dar la nota positiva en este torneo. De igual manera, en lo que fue su primera campaña vistiendo el uniforme de rayas, el toletero Alex Cabrera aportó 13 jonrones para la causa en 38 encuentros jugados.

La temporada 2008-2009 llevó a los Leones del Caracas a otra final de campeonato, enfrentando por tercera vez consecutiva a los Tigres de Aragua, cuyo conjunto ganó la batalla de siete vibrantes encuentros. Los melenudos dominaron gran parte de la ronda regular y culminaron con un histórico récord de 42-21 (.667) que los ubicó en el primer puesto. Esos 42 lauros constituyó la mejor marca del Caracas en una campaña de 63 choques. Por si fuera poco, estableció tope en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional en carreras anotadas (400) y de más impulsadas (377), tumbando el hito logrado por el Pastora en la temporada 1953-54.

Sin duda, un hecho que marcó la actuación de los Leones en este torneo fue el récord impuesto por el infielder Jesús Guzmán, quien empujó 67 carreras y dejó atrás el de 65 de Pete Koegel de la 73-74, cuando jugó para el Caracas. Previamente, había dejado atrás Baudilio Díaz, cuya marca para un criollo estaba en 57 fletadas. La labor ofensiva de Guzmán (.348 de promedio y 13 jonrones) fue merecedora del premio Más Valioso que ganó con 42 de los 45 votos posibles de representantes de medios de comunicación del país.

Asimismo, el manager de la divisa capitalina, Frank Kremblas, tuvo un importante papel dentro de esta recuperación melenuda. Bajo su mando, estuvieron en el primer puesto la mayor parte de la campaña, lo cual le valió el premio al estratega del año. Si bien, el dirigente estadounidense tuvo una ausencia de nueve juegos -lo suplantó Carlos Lezcano con foja de 9 y 3- por motivos personales, el equipo continuó sin mayores problemas hacia la clasificación.

La ronda semifinal culminó con un triple empate en el primer puesto que se decidió en una jornada extra, cuyo primer juego lo liquidó rápidamente el Caracas frente a su futuro rival en la final, Tigres de Aragua, ganador del segundo cotejo frente a Tiburones de La Guaira. La serie decisiva fue vibrante, al punto que los Leones llegaron al sexto juego con una ventaja de 3-2. No obstante, el empuje de los Tigres de Araguafue determinante para que éstos se llevaran el título con dos triunfos consecutivos, escenificados en el estadio Universitario.

En la 2009-2010 se notó un equipo del Caracas sumamente crecido con 42-21 pasaron a la semifinal (esta vez no pasaron ni los Tigres ni los Cardenales a la semifinal) y lograron llegar a una final con sus eternos rivales los Navegantes del Magallanes, y en siete juegos Los Leones pudieron llevarse el tìtulo cosa que no lograban desde la temporada 2005-2006.

De cara a la temporada 2011/12 de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, fue trasladado junto con Jackson Melián del equipo Leones del Caracas al de Bravos de Margarita, a cambio de los peloteros Yorvit Torrealba, Dixon Machado y Junior Subero, provenientes de dicho equipo.

Fanaticada y rivalidades

El club ha tenido buena aceptación entre la fanaticada venezolana, siendo uno de los equipos con más seguidores del país, si se toma en cuenta que hay otros equipos en las mayores ciudades de Venezuela y que en ciudades donde existe un equipo profesional se puede conseguir una gran cantidad de caraquistas.

Desde su creación, el equipo ha mantenido una notoria rivalidad con su similar Navegantes del Magallanes, ya que son los dos equipos con más seguidores del país, de allí que a ambos equipos se les conozca como Los Eternos Rivales. Ambos equipos históricamente cuentan con jugadores exitosos y títulos de liga logrados y disputados entre sí, pero irónicamente estos dos equipos han decidido 3 finales en la historia de la liga, la primera en la temporada de 1993/94, decidida en 7 juegos a favor de los Navegantes, en la temporada 1996/97, la cual se decidió en 5 choques también a favor de Magallanes y en la 2009/2010 ganado por el Caracas en 7 juegos.

Pero no se puede decir que es la única rivalidad de los Leones. El equipo de los Tiburones de La Guaira que, aunque representa al estado Vargas, específicamente a su capital La Guaira, comparte la sede Estadio Universitario con los Leones, lo que ha traído una agradable rivalidad entre los dos equipos y su fanaticada — residente en su mayor parte en Caracas. Ambos equipos han disputado varias finales y series decisivas entre ellos, las dos últimas en la temporada 1985/86 —en 7 juegos a favor de los Tiburones—, y la temporada 1986/87 —serie final decidida en 4 juegos a favor de los Leones, incluyendo un no-hit no-run histórico en el juego decisivo.

En los últimos años los demás equipos profesionales se han medido contra el equipo capitalino tanto en series finales como semifinales, sobre todo las Águilas del Zulia, los Cardenales de Lara y los Tigres de Aragua. Con este último ha ido creciendo una gran rivalidad en los últimos años, dando paso a lo que se conoce actualmente como el duelo de felinos y representado en la Gran Final del campeonato 2004/05 —ganada por los Tigres en 7 juegos—, en el 2005/06 —ganada por los Leones en 5 choques—, y en 2008/09, un nuevo triunfo de los Tigres en siete encuentros.

 

Títulos Obtenidos

Palmarés Local

20 Títulos Locales

  • 1947/1948 (Como Cervecería Caracas BBC)
  • 1948/1949 (Como Cervecería Caracas BBC)
  • 1951/1952 (Como Cervecería Caracas BBC)
  • 1952/1953
  • 1956/1957
  • 1961/1962
  • 1963/1964
  • 1966/1967
  • 1967/1968
  • 1972/1973
  • 1977/1978
  • 1979/1980
  • 1980/1981
  • 1981/1982
  • 1986/1987
  • 1987/1988
  • 1989/1990
  • 1994/1995
  • 2005/2006
  • 2009/2010

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